Ya sabeis que son unas de mis favoritas, MAESTRAS!, pero merecen nueva mención: Mujeres Creando
Algunas personas que participamos hace años de procesos asamblearios lanzamos la frase aliviadora de "POR FIN!! la gente se moviliza".
Estamos viviendo un momento histórico sin precedentes en nuestra democracia: la indignación se ha transformado -gracias al apoyo masivo de l@s ciudadano@s- en esperanza de cambiar lo que tanto nos indigna. Vamos a necesitar energía, valentía y ganas de trabajar en un proyecto común.
Para evitar que la fuerza de este movimiento de sociedad civil sea fagocitada o manipulada por elementos ajenos a él, proponemos un decálogo de medidas concretas que, de llevarlas a cabo nos conducirán a la democracia plural y justa que exigimos.
- Respeto real a los valores de justicia, libertad, igualdad y pluralismo.
- Limitación de las asignaciones económicas y privilegios de los cargos públicos. Incapacitación permanente de los condenados por corrupción para volver a presentarse a unas elecciones.
- Modificación de la Ley Electoral. De manera que se garantice la representatividad y proporcionalidad, cuidando que no se discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, permitiendo la entrada de los partidos minoritarios y acabando con el bipartidismo. No a la barrera del 5%, la más alta de todo el Estado.
- Profundización en los mecanismos que permitan a la ciudadanía ejercer la democracia directa, como referéndums, en los casos de decisiones socio-económicas importantes. Simplificar los mecanismos para la presentación de iniciativas legislativas populares.
- Imposición de la consulta popular obligatoria y vinculante para la elaboración y aprobación de los presupuestos municipales, autonómicos y estatales.
- Modificación y creación de mecanismos de control que aseguren la estricta separación de los poderes públicos. Asegurar la absoluta independencia del poder judicial.
- Consideración como bienes de utilidad pública los servicios de primera necesidad para la ciudadanía como energía, redes de comunicación, alimentación, transportes y banca. Prohibición por tanto de los monopolios y oligopolios privados en suministro de estos bienes.
- Derecho al trabajo digno, estable y de calidad. Prohibición de los EREs en empresas con beneficios. Derecho de toda la ciudadanía a prestaciones sociales públicas que aseguren una vida digna.
- Establecimiento de mecanismos ciudadanos de control de la gestión pública que eviten la corrupción política. Control ciudadano de las actividades económicas de los cargos públicos y establecimiento de un sistema de incompatibilidades que imposibilite el ejercicio y el lucro por actividades públicas y privadas.
- Establecimiento de un sistema fiscal progresivo. Establecimiento a nivel global de un impuesto a grandes fortunas y a las transacciones financieras especulativas. Desaparición inmediata de los paraísos fiscales.
- Control ciudadano de las prácticas de las entidades bancarias. Prohibición de las cláusulas abusivas en particular respecto de las hipotecas.
- Convocatoria de una Asamblea Constituyente.
Esto todavía no son propuestas definitivas, han sido elaboradas porque nos piden propuestas, quienes nunca han tenido propuestas.
Nos piden programa político quienes se saltan sistemáticamente sus programas políticos.
Nos piden transparencia quien nunca nos ha contado nada. Quien nunca nos ha preguntado nada.
Nos piden propuestas quienes tienen millones y millones, a quienes tenemos carpas y cartones, precariedad y paro, deudas y más deudas.
Nos piden propuestas porque el poder ya no son ellos, el poder somos nosotros y nosotras.
Nos piden propuestas porque tienen prisa, tienen prisa porque tienen miedo.
Pero nosotros y nosotras no tenemos prisa, porque el tiempo ahora ya no es el suyo. El tiempo es nuestro.
Tenemos paciencia porque sabemos que esto va a crecer.
Tenemos paciencia porque no tenemos miedo.
ACAMPADA VALENCIA, MAYO 2011
Enlace: http://valencia.tomalaplaza.net/

Las mujeres son jóvenes, madres, sensibles, obsesivas de la limpieza y viven más puertas adentro que afuera de su casa. No, no es la realidad. Pero es la realidad que muestran las publicidades actuales que conservan o refuerzan los prejuicios de género. Una investigación del Consejo Nacional de las Mujeres y la Universidad de Quilmes mostró que los varones siguen siendo la voz del saber y las chicas (siempre sin arrugas) las que barren, se perfuman o se preocupan por el yogur que mejor haga jugar al fútbol a sus hijos. El estudio comprueba la violencia simbólica y deja en agenda una discusión pendiente: ¿Hay que regular las tandas?Mujeres sentimentales, caseras, jóvenes e incultas
¿Cómo muestra la publicidad a las mujeres?
¿Cómo muestra la publicidad a los varones?
Ya lo propuso Elizabeth Badinter en 1980, en su obra ¿Existe el instinto maternal? , donde plantea que el mitificado afecto maternal no tiene nada de natural e instintivo y que este mito ha constituido una estrategia patriarcal habilísima para transferir a las mujeres la carga del cuidado de l@s hij@s. El modelo del amor maternal –dice Badinter- es una construcción cultural exitosa que las mujeres han interiorizando como un mandato social que les presiona a postergar sus propios deseos y a entregarse al cuidado continuado de la prole y, en definitiva, a especializarse en los deseos y necesidades de los otros. Según Badinter, en el éxito definitivo de este artefacto cultural, las ideas de Rousseau -al reclamar más atención y cuidados hacia l@s niñ@s- jugaron un papel determinante y contribuyeron a asignar a las madres de modo definitivo la responsabilidad de la supervivencia y buena salud de l@s nuev@s ciudadan@s. Esta asignación social además se presentó como el cumplimiento de un impulso innato. A partir del siglo XIX, la mujer será vista fundamentalmente como madre y este rol ya no se extenderá sólo al período biológico del embarazo y la lactancia amamantamiento, sino al resto de su existencia.
Yo pienso que habría que cambiarle el nombre, y para ser más exactas, llamarle algo así como "instinto cuidador", "capacidad de amar". Todo el mundo debiera sostener en sus brazos un/a bebé alguna vez, y así sentir ese instinto, que si es natural, nos vendrá de forma instantánea.Por supuesto que lo necesitamos para la supervivencia.El ser humano nace totalmente dependiente, y alguna persona se ha de hacer cargo. Si lo nombramos como "exclusividad" de la mujer, entonces la obligamos por su sexo, y además negamos a los hombres esa responsabilidad, y entonces ¿los hombres no pueden adoptar? ¿no saben cuidar igual de bien?. Y cuando un@ niñ@ es abandonad@, ¿solo se juzga a la madre?, ¿cuánto duele el insulto de" mala madre"? ¿tanto como el de "mal padre"?Y como me comentan muchas mujeres, amigas, el mito de que te venga el instinto y quieras procrear, no se da normalmente.Más bien es un proyecto a largo plazo, con un debate entre la pareja que dura entre 2 y 5 años lo menos. Premeditado y organizado para poder compaginar trabajo, vida personal, sentimental, recursos económicos y apoyos familiares...¿instintivo?. Con suerte, serán personas responsables y conscientes de acompañar a una nueva vida en su crecimiento, hasta lograr su autonomía e independencia. De todas formas es un bonito proyecto ¿no?, no lo encuadremos solo a las mujeres, sino a una decisión personal.El cuidado del mundo y de sus personitas, ha de ser responsabilidad compartida si queremos mejorarlo.
Como siempre pienso, dejemos de perpetuar roles fijos en mujeres y hombres, dejemos que ellas y ellos encuentren su camino y sus metas en esta vida incierta. Dejemos a nuestro instinto y a nuetra racionalidad divagar libres, sin "mandatos de género", sin trampas patriarcales que hagan recaer mayores exigencias sobre las mujeres. Revisemos los conceptos y sus consecuencias antes de seguir usándolos, y tal vea crearemos nuevos conceptos y mejores reponsabilidades. Más conciencia social y menos sexismo.
La prostitución y la trata son problemas de género. La trata es principalmente un medio para proveer de mujeres y niñas al “mercado de la prostitución”, ya que alrededor del 90 por ciento de todos los casos tiene por fin la explotación sexual femenina. La prostitución no es un acto individual de una mujer o de un grupo de mujeres, es una práctica social, en la que cualquier mujer, en algún momento, puede estar incluida.
La principal causa es la desigualdad entre varones y mujeres, a la que se suma la pobreza, cada vez más feminizada. Es una relación de poder y dominación en la que intervienen dos partes:
a) Los prostituidores: 1) clientes, 2) proxenetas, 3) fiolos, 4) todos los que lucran, apoyan y sostienen de alguna manera el sistema prostituidor, ya sea desde la sociedad o el Estado.
b) Las víctimas o personas afectadas.
Son actos que los hombres hacen como hombres. Es una de las formas que adquiere la violencia sexista. Como toda forma de violencia (golpes, violaciones, incesto, etc.), la prostitución produce daños físicos y psíquicos en las personas prostituidas.
Los “clientes” –no sólo los proxenetas– producen de manera directa esos daños, además de ser los que proveen el dinero para que todo el circuito de la prostitución y la trata funcionen.
Es muy difícil analizar estas prácticas como violencia contra las mujeres y niñas, dado que se invisibiliza el papel del “cliente”, y ni siquiera hay una palabra específica para nombrarlo. Ser cliente es propio de una relación comercial de cualquier tipo. Así, se intenta ubicarlo dentro del comercio y no como partícipe de las relaciones de poder sexista.
Se utilizan, para justificar y desresponsabilizar esas conductas, conceptos como “la prostitución es algo inevitable”, “lo hacen porque les gusta”, “ganan plata fácil”, “son mujeres de vida alegre” o actualmente “son trabajadoras del sexo” y el estigma y la responsabilidad recaen sobre ellas.
Los “clientes” saben que en los prostíbulos o en la calle hay mujeres y niñas, que son maltratadas y muchas traficadas y también saben que no hay diferencia entre prostitución “libre” y “forzada”, ya que ellos tienen el poder de género y el dinero para acceder a sus cuerpos sin importar el deseo de ellas.
Además de demandar niñas y niños, los prostituidores suelen solicitar mujeres negras, mulatas, asiáticas etc., fomentando un racismo sexualizado que expresa aún más la diferencia de poder entre los géneros y las clases. Sin esta demanda no existiría trata para lucrar con la explotación de mujeres ni mafias que la organicen. Hacen falta cambios culturales y sociales que promuevan la igualdad, para acabar con ésta y con toda otra forma de violencia.
"Como en los últimos años, AHIGE está organizando, para el próximo 21 de octubre, la celebración de actos en los que los hombres nos posicionemos públicamente contra la violencia machista. Son acciones en los que los hombres nos manifestamos por la paz y la igualdad porque la violencia no puede ser un problema de las víctimas que la sufren, sino que es una cuestión que afecta a toda la sociedad.
Haremos Ruedas de Hombres contra la violencia machista en varias ciudades de España, bajo el lema común ‘EL SILENCIO NOS HACE CÓMPLICES. VIVAMOS SIN VIOLENCIA’.
A la luz de las velas, los hombres formaremos un círculo contra la violencia machista. Tras la lectura del Manifiesto, invitaremos a las compañeras presentes a unirnos en un círculo común de personas que rechazamos la violencia.
Los objetivos que perseguimos con la celebración de estos actos son dos:
• Posicionarnos públicamente contra la violencia machista, haciendo visible a la sociedad y, especialmente al colectivo masculino, la existencia de hombres que nos implicamos activamente por la igualdad y contra la violencia.
• Invitar a los hombres a que participen en las manifestaciones contra la violencia de género que se celebren el 25 de noviembre, Día Mundial contra la Violencia de Género.
Este año queremos ir más allá. Estamos desarrollando una campaña de difusión con el objetivo de que se organicen el mayor número posible de Ruedas de Hombres en toda España. Para ello, y a través de diversos medios como Facebook, nuestra revista HOMBRES IGUALITARIOS, la web y otros, queremos apoyar a todas aquellas personas que quieran implicarse en la organización de una Rueda de Hombres.
Esperamos contribuir a un cambio social. Queremos un mundo en que los hombres contemplemos el problema de la violencia ejercida sobre las mujeres como un asunto propio, en el que hemos de implicarnos sin reservas. Todos y todas hemos de posicionarnos claramente contra la violencia de género. Todos y todas ganamos con la igualdad.

